Desde 1967, el 2 de abril, coincidiendo con la fecha del nacimiento del
escritor danés Hans Christian Andersen, el IBBY promueve la celebración
del Día Internacional del Libro Infantil con el fin de promocionar los
buenos libros infantiles y juveniles y la lectura entre los más jóvenes.
Cada año una Sección Nacional tiene la oportunidad de ser la
patrocinadora internacional del Día del Libro Infantil y selecciona un
escritor/a representativo y a un reconocido ilustrador/a de su país
para que elaboren el mensaje dirigido a todos os niños del mundo y el
cartel que se distribuye por todo el mundo, y se promueva la celebración
en las bibliotecas, centros escolares, librerías, etc.
Este año le corresponde a la sección de Lituania (en 2018 fue Letonia),
que difunde el mensaje y la ilustración de Kęstutis Kasparavičius (1954)
DIA INTERNACIONAL DEL LIBRO INFANTIL 2019
Los libros inspiran pausa
"¡Voy con prisa!", "¡No tengo tiempo!", "¡Adiós!"... Expresiones
semejantes pueden oírse quizá a diario, no solo en Lituania -en el
centro mismo de Europa-, sino en muchas partes del mundo. Y con
frecuencia parecida se oye decir que vivimos en la edad de la abundancia
de información, la prisa y la precipitación.
Sin embargo, tomas un libro entre las manos y, de alguna manera, te
sientes distinto. Y es que los libros tienen una estupenda cualidad: te
inspiran serenidad. Con un libro abierto y sumergido en sus tranquilas
profundidades, ya no temes que todo te pase de lado a toda velocidad,
sin llegar a apreciar nada. Empiezas a creer que no será preciso
lanzarse como loco a tareas de dudosa urgencia. En un libro todo sucede
sigilosamente, en orden y según una secuencia. ¿Será tal vez porque sus
páginas están numeradas y las hojas al pasar crujen tranquilamente y con
un suave efecto relajante? En un libro los acontecimientos pasados se
encuentran plácidamente con los que han de venir.
El mundo del libro es muy abierto; su realidad sale al encuentro
amistoso con el ingenio y la fantasía, y a veces ya no sabes muy bien
dónde -si en un libro o en la vida- has notado de qué manera tan bella
caen al derretirse las gotas del tejado nevado, o de qué forma tan
encantadora cubre el musgo la cerca del vecino.
Los libros ayudan a no acelerarse, enseñan a observar; los libros
invitan, incluso obligan a acomodarse, pues casi siempre los leemos
sentados, poniéndolos en la mesa o en el regazo, ¿no es así?
¿Y acaso no habéis experimentado otra maravilla: que cuando leéis un
libro, el libro os lee a vosotros? Sí, sí, los libros también saben
leer. Os leen la frente, las cejas, las comisuras de los labios, que
ahora suben, ahora bajan; sobre todo, por supuesto, os leen los ojos. Y
por los ojos entienden... adivinan... Bueno, ¡vosotros mismos sabéis
qué!
No tengo duda de que a los libros les parece muy interesante estar
sobre vuestro regazo, pues una persona que lee – sea niño o adulto –
solo por eso ya es bastante más interesante que la que se resiste a
tomar un libro entre las manos, que la que -siempre con prisa- no llega a
sentarse y no tiene tiempo de fijarse en casi nada. Este es mi deseo
para todos en el día internacional del libro infantil: ¡Que existan
libros interesantes para los lectores y lectores interesantes para los
libros!
¿Ha sido en un libro o
en la realidad donde has experimentado que las bayas del serbal no son
sólo bellas, sino amargas? ¿Acaso sucedió en el mundo de los libros, o
de verdad estabas tumbado sobre la yerba en verano, y después sentado
con las piernas cruzadas, contemplando las nubes que surcaban el cielo?
Escrito por
Kęstutis Kasparavičius
Ilustrado por
Kęstutis Kasparavičius
Traducido del lituano por
Carmen Caro Dugo
Os animamos a visitar mañana a partir de las 6 de la tarde la Biblioteca Municipal, donde para conmemorar esta fecha se realizará un "Maratón de Cuentos".